Hubo un tiempo en que las fotos fijaban un instante de nuestra dicha. Luego las cintas de video multiplicaron la banalidad. Igual las miramos con nostalgia, como si pudieran revelarnos un secreto que nos ayude a sobrellevar lo que falta del viaje. Un día, al volver sobre nuestros pasos, encontramos el árbol que la memoria había agigantado. Por un instante sentimos el sobresalto de una revelación. Hasta que descubrimos que lo que cuenta no es el árbol, sino lo que hemos hecho de él. Ése es nuestro Rosebud."Rosebud"
Cuentos de los años felices
Osvaldo Soriano
(Mar del Plata, enero de 1943 - Buenos Aires, 29 de enero de 1997)
1 comentario:
Hola Margarita, BELLÍSIMO!!te felicito! muy lindo lo que haces, me gustaría aprender como puedo hacer? vas algún taller, das clases?
saludos
Monica
www.amarillodeplata.blogspot.com
Publicar un comentario